Esta imagen de Samuel Aranda logró el prestigioso premio World Press Photo of the year en el año 2011. Aranda comenzó su trayectoria de periodista gráfico en los periódicos nacionales El País y El periódico de Catalunya. Después, se trasladó a Oriente Medio como informador de la Agencia EFE y es así como nos documenta los graves sucesos que acontecen allí.
En esta imagen de formato horizontal, el plano
utilizado es el plano medio, con el que se pretende transmitir el
impacto de la realidad (el sufrimiento) o la acción en el personaje
(el consuelo y el cariño de la mujer). Además, se trata de un
plano cerrado, que pretende expresa la angustia, la preocupación o
el malestar de la situación.
En cuanto a la
profundidad de campo, se ve de forma nítida las imperfecciones de la
madera que hay detrás de las personas, por lo que, a pesar de no
haber un fondo que precise más la imagen, se puede afirmar que la
profundidad de campo existe.
Respecto a la luz, decir
que predomina el claroscuro, técnica utilizada durante el barroco y
cuyo objetivo es transmitir sensaciones de tenebrismo, dando
dramatismo a la imagen. No obstante, se juega con el contraste, con
el negro del niqab de la mujer y el cuerpo desnudo del joven herido.
La luz de la imagen es natural, estando más iluminados, al ser
blancos, los guantes de la mujer que simbolizan la ayuda, la
esperanza... y el cuerpo del hombre, para destacar su debilidad.
En cuanto a los colores,
decir que dominan los cálidos. Tal es así, que la mayoría del
fondo es marrón, un color severo a la vez que confortable. Da la
impresión de gravedad y equilibrio, transmitido en esta imagen por
el dolor y el sufrimiento del hombre y por la compasión, cariño y
amor de la mujer. Es el color realista, el que refleja la dureza de
la realidad, quizás porque es el color de la tierra que pisamos.
La sección áurea o
regla de los tercios, que es el peso visual de la imagen, viene
definida por las manos de la mujer y los brazos del hombre, además
de la figura de la mujer. Es una composición que recuerda a la
escultura de La piedad de Miguel Ángel.
En cuanto a las
diagonales, son representativas las extremidades de ambos individuos.
Tanto los brazos del hombre como de la mujer se entrelazan para
simbolizar la unión y el afecto que sienten el uno por el otro.
Además, el cuerpo del hombre crea una diagonal dirigida a la mujer,
buscándola, así como la cabeza de la fémina sugiere una diagonal
hacia el cuerpo del hombre.
Es una fotografía con gran iconocidad puesto que tiene un gran parecido con la realidad. Además, es polisémica y original, con una gran connotación al sugerir más de lo que se muestra.
En mi opinión, se trata de una imagen que, pese a reflejar un hecho que ocurre lejos de nuestra sociedad, pretende acercarnos la dureza del momento a través de la emotividad que emana. Pienso que selecciona el momento idóneo y que utiliza una composición muy trabajada para captar de lleno nuestra atención. Busca la empatía en el receptor, para que piense que él podría estar en ese lugar y que es necesario acabar con este tipo de sufrimiento en el mundo.

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